martes, 19 de noviembre de 2013

Rescatando viejos tiempos


Rescato aquí una entrada que escribí por el año 2006 sobre la evolución de la web... a partir de ahí, ya sabemos lo que ocurrió: primero las redes y el contenido social y después los dispositivos móviles. Por fin la web no es un fin, sino un medio

Internet y la Web desde 1993

Si no recuerdo mal, este año fue en el que por primera vez empecé a oir el témino World Wide Web (para los rezagados en el inglés, se puede traducir como “telaraña mundial”). La citada criatura empezó, como nos dicen (¿ o dirán ?) las clases de historia, cuando un discípulo de Jehová TCP/IP creó a su Adán HTTP/HTML en el CERN.
En un principio, esta herramienta estaba pensada para mantener un repositorio de documentos, y poder formatear éstos de una forma sencilla mediante marcas especiales dentro del documento, y el soporte para la maravillosa etiqueta <img>, lo que comportaba que el Protocolo de Transferencia de HiperTexto tuviera soporte para MIME, y su idoneidad para transportar cualquier tipo de información de forma sencilla.
Aún recuerdo a las ratas de laboratorio (el equivalente veintesiglero de un geek) creando páginas de enlaces que sólo te invitaban a abandonar su web, esos fondos verde doloroso y la revolución de los frames. Nunca lo entendí. Confundían un medio con un fin.
Fui de los pocos que me matriculé en una asignatura relacionada con la www (era algo así como administración de servidores web). Aprendimos Apache (A PAtCHEd Server), como se configuraba, a construir macarrónicas páginas html, a programar CGI’s en C, y las tendencias del sector (el contenido gratuito iba a ir menguando, y si querías servicios de calidad, a rascarte el bolsillo). Ya salió el dinero a escena. Lo echábamos de menos.
Después vino la revolución de los .com. La Web empezó a ser conocida por el gran público. Los medios de comunicación, haciendo gala de su ignorancia habitual, confundían a la gente, haciéndoles creer que Internet no existía, sólo la ubicua tripe uve doble. La bolsa vió en la red electrónica el reflejo del desde sus añorados años 20 capitalismo salvaje y su compañera la compraventa de valores de humo. Nunca entendí que se confundiera el medio con el fin.
Al terminar esta efervescencia, y una vez eliminados muchos indeseables actores, se empezó a vislumbrar poco a poco la madurez de la red, tanto en su vertiente pública (diarios digitales, foros, listas de distribución, comunidades de usuarios, etc), como en la profesional (TPVs, documentos XML, accesos remotos). Internet empezó a utilizarse por la sociedad como un medio.
La verdadera revolución está llegando en estos tiempos, donde las webs sociales se han impuesto y han barrido a todo tipo de sitios “de pago”, donde la información la genera la misma comunidad de usuarios que la consume de forma gratuita. Por fin la sociedad ha entendido que detrás de la red de redes hay algo más que estar cuatro horas dándole al click como un zombi.
¿ Cual es el futuro ? No lo preguntéis a nadie, sólo hay una cosa cierta: el Darwinismo funciona en la red, y será la interacción del pueblo llano la que vaya moldeando el aspecto y comportamiento de esta comunidad mundial.

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